martes, 11 de septiembre de 2012

Jesús Maestro Parte 1.

Que Dios bendiga su vida...

Me gustaría aprovechar esté medio para compartir con ustedes una serie de reflexiones, sobre Jesús como formador. Que quizá sobre todo les pueda servir a los coordinadores de los ministerios, para trabajar varios aspectos de su liderazgo, desde Jesús. Me gustaría que los comentaran, y me dieran sus puntos de vista, para enriquecerlos y crecer juntos. 


Jesús, Formador de sus Apóstoles  (Parte 1)


A.      EL LLAMADO

Hablar de Jesús como Formado es una tarea compleja y difícil, y más si su propuesta pedagógica debe dialogar con las grandes propuestas del siglo XX y XXI como: La escuela nueva, la pedagogía de la liberación, el constructivismo, la pedagogía crítica, la cibernética, etc. y con grandes autores como:   Vygotsky,  Piaget, Paulo Freire, etc… Que al escuchar sus nombres ya entramos en cierto conflicto. Sin embargo, estudiando un poco los evangelios podemos decir que Jesús ya había incluido en su “pedagogía” a las grandes teoría y sobre todo leas había puesto su toque especial.
Si hay que revisar la “pedagogía de Cristo” (si así se le pudiese llamar)  tendríamos que comenzar indudablemente por aquel día del llamado. Para Jesús es de especial importancia el llamado, es decir, no espera simplemente a que lleguen los apóstoles. Él sabe que todo buen camino inicia por una vocación, es decir nadie trabaja o realiza actividades de calidad y compromiso, si primero no ha hecho suya la misión o el trabajo, y para eso Jesús los llama. Más allá del sentido espiritual y teológico que puede tener el llamado; desde el punto de vista humano, el llamado hace sentir al hombre parte de algo, y la respuesta a ese llamado lo hace experimentar  la libertad moral de su capacidad de decisión, al escoger libremente desarrollar o no la misión, se compromete, pues nada ni nadie lo obliga: ni el miedo, ni la necesidad económica, ni la fuerza o el sentimiento de culpa etc…


El llamado, proporciona al hombre que lo acepta, la libertad de sentirse enamorado y apasionado por su vocación. La gran lección pedagógica de Jesús (entre otras) detrás de este llamado es: dentro de todo proceso de formación debe existir disposición, la disposición al aprendizaje, a las nuevas experiencias y a cambiar la propia visión que se tiene del mundo. Si la disposición se encuentra ausente en un proceso de formación, entonces no habrá motivación interna  y como resultado final no se podrá llevar a cabo ningún procesó de formación real. Jesús sabe que al llamar a sus discípulos ellos asumirán su respuesta de un “sí” como algo personal e intransferible, es decir no pueden hacer responsable de su aprendizaje y formación, ni a sus compañeros, ni a su formador,  pues al dar el “si” asumen que por la libertad de decisión deben realizar un esfuerzo y caminar hacia delante. Tenemos el caso del “Joven rico” (Mt. 19, 16-30) que también fue llamado, pero al responder negativamente a esté, no se realizo ningún proceso de formación, o el caso de Judas Iscariote que renuncia al llamado (por varios motivos teológicos y humanos) y al final también renuncia a culminar el proceso de formación ya iniciado.   

Si revisamos un poco algunas citas bíblicas del llamado: Lc. 5, 27; Lc 6,15; Mt. 4, 18; Mt. 9,9; Mt 10,2, Mc.1, 16. Encontraremos, que además del llamado, Jesús lo realiza con ciertas peculiaridades como: A algunos los llama en grupo pero a otros (Mateo) a solas. Jesús les llama, al realizar sus trabajos comunes, y los invita a dejar todo para seguirle. Los llama por su nombre.  Jesús reafirma el llamado a lo largo de la formación (Jn. 21, 2). 
De esto hablaremos en la próxima entrega...
                                                                                                                                         Continuara...

En esta ocasión les comparto "vuelve a llamar"  de Jesús Adrián. Una canción que habla sobre el llamado sostenido de Dios y nuestra forma de responderlo.



RECUERDA... SE FELIZ... DIOS TE HA CREADO PARA ESO...

No hay comentarios:

Publicar un comentario